Los localizadores son instrumentos diseñados para detectar, identificar y seguir infraestructuras subterráneas como tuberías, cables eléctricos subterráneos, redes de telecomunicaciones y otros servicios enterrados. Funcionan mediante tecnologías de detección activa y pasiva, basadas en la captación de señales electromagnéticas emitidas o inducidas por los propios conductos o por transmisores externos.
Estos equipos se utilizan en tareas de mantenimiento urbano, prevención de daños, planificación de obras civiles y trabajos topográficos, permitiendo una intervención más segura y precisa sobre el terreno. Muchos modelos incluyen funciones avanzadas como registro de eventos, conectividad GPS, análisis de profundidad y modos multifrecuencia.










